Dios es un gran editor, cortando y pegando eventos de mis dias; sincronizando con envidiable paciencia los eventos y la pista de audio en este gran espectáculo que es la película de mi propia vida. En realidad a veces no me detengo a reconocer la labor de quien dirige y orquesta los movimientos de la sinfonía. Ese que a veces soy yo y luego es Él.
En la mañana pensaba en la canción de Zombi. En tanques y guerras, en bombas que estallan en mi cabeza. Pensaba en eso cuando salí a la calle. Salí a cortarme el pelo a la peluquería de la glorieta y como siempre estaba el peluquero y tenía el radio prendido. Tomé una revista en lo que hacía tiempo, mientras el peluquero terminaba de pelar a otra persona mientras le hacían pedicure a una señora. Volví la vista a la revista. Sonó la canción de Dreams de Cranberries. Es normal, estoy acostumbrado a esas cosas. No tardaron mucho en llamarme para que pasara a remojarme un poco el pelo. Era una señorita. Me puso la toalla en el cuello y lentamente tomé asiento. Acomodé la cabeza y mi vista se encontró con mi refelejo en el espejo del techo. Me miraba a mi mismo con sorpresa pues en ese momento la voz de Robbie Williams en la estación de radio dijo algo así como "Come on take my hand, I wanna contact the living...not sure I understand this role I've been given." Creo que mi mente reía, pero mi reflejo seguía serio. Y tuve que parpadear rápido y disimular, porque realmente sentí como mi reflejo me lo decía y literalmente así era como me sentía. Fue la cosa más absurda sentir que me hablaba a mí mismo a través de esa canción con mi estúpido reflejo en el techo. El timing tuvo que ser perfecto. No es que no esté al tanto del concepto de atención selectiva, pero hay ligas mayores.
Neruda decía que algún día en cualquier parte o en cualquier lugar has de encontrarte indefectiblemente contigo mismo y ese puede ser el mejor o el peor de los momentos de toda tu vida. Sí. En realidad no fue en el metro el jueves cuando un señor me puso el periódico enfrente y lo único que tenía en la cara era la fecha 17 de marzo 2011 a 2 años exactos de salir volando por la ventana. Ni tampoco fue que ese día cuando cerré la puerta de mi coche en la colonia Country Club aproximadamente a las 7:30 de la noche el crash de mi puerta cerrándose se sincronizó con un apagón de luz que duró 30 segundos en la colonia. No. Y eso, debo confesar que sí me puso más de un pelito de punta. No. La verdad es que tampoco fue que ayer en el metro regresando del trabajo la persona que tenía en frente tenía dibujada en su playera mi carta de poker favorita, el Rey de Corazones. Y fue singular porque este rey era una variación, pues no se clavaba la espada en la cabeza, solo la sostenía con sus manos. Un rey de corazones más auténtico se atravesaría la espada en la cabeza porque no piensa con la cabeza, solo ve y siente con el corazón, prescinde totalmente de un pinche cerebro. Es ese mensaje de 'muera la racionalidad' omitido lo que parecía tan hipócrita y molesto. No se, igual es porque estoy pensando demasiado últimamente. Quizá. En fin, en el camino a la peluquería un coche tenía una publicidad un poco extraña que decía algo así como "Tu vida puede cambiar... es real". Llamó mi atención, pero no me lo tomé personal y no me perturbé. Era simplemente otra casualidad en mi ya de por sí larga lista (esa que se expande indefinidamente así como el universo ahora mismo) de casualidades cuando terminó esa canción y comenzó a sonar Dust in the Wind. A veces se me olvida, el punto es ese. Gracias por recordármelo. Tenía una amiga en la carrera que solía decirme que no me desesperara, que estaba ahí de paso. Quizá. Me gusta pensar que vine a comunicar. Alguien solía decir que los grandes hombres están en todos lados. Me gustaría que la gente se pudiera reflejar a través de mí. A veces me asusta, mi cabeza habla un lenguaje que no comprendo. Tal cual. Y es que hay personas que ven la divinidad en el universo, o en las matemáticas, hasta en la TV Notas cuando sale algún buen culo. Es normal porque lo que importa es la especie, no el individuo. Supervivencia de la especie. El punto es no discutir contra millones de años de evolución, sino ser parte de la humanidad y del mundo, atreverse a seguir siendo humano. La realidad es que la mayoría de las personas vienen aquí a reproducirse y sacrificarlo todo por la siguiente generación. ¿Tendrá su gracia vivir una vida de tanto instinto y tan poco significado? Supongo que es parte de la diversión hacer las paces con nuestro lado más animal. O quizá es algo que nos distrae para siempre del pinche vacío semiológico mientras vemos pasar el tiempo. Y el tiempo se aburre y se sienta en una banca y nos ve pasar. Supongo que soy un pinche egoísta porque no me complacería transmitir mis traumas y frustraciones de generación en generación. Supongo que debo estar buscando a dios en la dirección equivocada como pinche hereje porque lo único que encuentro son casualidades y un orden irónico y burlón en lugar de un azar más sincero, puro y auténtico.