7 junio

   A veces se me olvida dejar de pensar al mundo. Dejarle esa tarea al que sueña. Este mundo no desaparece si lo suelto. Entenderlo. Soltarlo, dejar ir y respirar. Quitarme ese peso de encima y dejar que sigan soñando el mundo. Alguien más lo sueña por mí, por nosotros. Y que el mundo siga girando sobre su órbita precisa.

La prisión de la libertad
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