26 septiembre


Holdin' back the fool again,
Holdin' back the fool pretense,
I forget to forget nuthin' is important...
 
   Y es que vi su foto con su antigua novia y no pude mas que pensar que hasta los niños se hacen viejos y yo me hago viejo también. Tipo Stevie Nicks. Y todas esas cosas, tipo cometas malditos y terremotos apocalípticos. Tipo. Dicen pues. O quizá es que me estoy hartando de que la gente me diga que me gusta hacerle al pendejo. Y la neta es que sí. Comparto el punto de vista porque la vida no se puede poner más real que eso. Y le tomaron una foto con Courtney Love después de todos estos años y después de todas estas mamadas y después de tantos discos doblemente platinos. Caray, me dejó sin palabras.

tonite reprise

   Y me gustaría encontrar esa frase de pacotilla que la gente a veces dice como si la viniera cargando en las bolsas, pero la neta es que me pesan mucho las bolas, por eso no digo a veces nada. Ché boludo. Cojonudo dirían. Quizás más preciso sería ignaro y vacío e imberbe. Las palabras no son mis amigas, gusto más de sonidos guturales, de una buena raspada de garganta, del sonido penerante de un buen gargajo, son más expresivos. Sí. Carajo Billy, quería que envejecieras con gracia... tú que puedes. La neta era para que lo hicieras. Y es que realmente yo sí quiero envejecer con gracia... lejos de cualquier pinche ciudad. Bien. Pero bien pinche lejos.

septiembre 19

   Como tener que tomar tres diferentes trenes para llegar al coche que finalmente te llevará de regreso a casa, o es lo que esperas. Como tener y tener que, que no es lo mismo que poseer. Como el desgaste del que tanto hablan por ahí en las canciones. Como medir la erosión de vez en cuando... contra la pared, contra la báscula, contra tí mismo. Como platicar con el espejo y tragarte todas sus mentiras. Como sentarte y esperar a que el tiempo se canse de verte sentado.

   La verdad la cuestión no es como que las cosas se parezcan a otras en absoluto. La verdad es que a veces no hay nada. Y la nada jala con fuerza, siente uno su centro de gravedad y es como si se precipitara sobre el horizonte de eventos y Pepe Grillo te advirtiera que es el último retorno, pero sabes que la geometría euclidiana es para niños de primaria y que en la vida real hay singularidades que nadie entiende. Que nadie entiende. No es que las cosas parezcan estar en el lugar de otras, como encontrar palabras haciendo las veces de voces, de pensamientos, de lugares, de personas, de otras cosas. Esa es una de esas veces, en que el tren va un poco vacío, pero tu reflejo es un poco más arrugado y la figura un poco más borrosa y su postura se nota cansada y estás un poco también harto de odiar el reflejo. Y es que aunque sabes que no puedes cargar con un peso más, tienes la palanca de velocidad trabada, trabada, trabada, como... bueno ya sabes como quiénes.

   Hay gente que busca a otras porque se sienten bien cuando están con ellas, o se gustan cuando están con ellas. Hoy noté mi mente más relajada en la mañana cuando todavía estaba encima del día y no ahora que el día está muy sobre de mí. Me gustaría más bien estar sobre de ella o al revés. Ándale al revés. Me gustaría. Extraño su perfume.

   Se abrieron las puertas del tren y pensaba que odio a la gente que no se permite ser feliz. Y odio a la gente complicada. Y quizá odio mi trabajo. Y odio vivir aquí. Y no es que sea un manojo de nervios. Las cosas son muy sencillas: ahí está la salida, vengo por el andén... voy camino a casa. Todo son símbolos y así es el laberinto. Y me pregunto cómo fue que pasó esto. Es así.