Recuerdo que cuando niño, solía preguntarme cuál era el objeto de que se limpiara y barriera mi cuarto con tanto ahínco, pues aunque la basura estuviera fuera de vista, toda la energía gastada en limpiarlo hacía que las fuerzas universales se equilibraran de una manera mágica. Ese sentido le daba mi mente infantil.
Cuando crecí me di cuenta de que el principio sistémico del cuarto sucio tiene un nombre científico denominado entropía. Años mas tarde, en la universidad, solía preguntarme por qué mientras en el universo todo es entrópico y tiende al caos, la vida y la evolución en la Tierra parecen ir al revés, se ordenan y van en contrasentido. Ningún libro me dio la respuesta.
Hoy por casualidad leí el cuento que Asimov considera su mejor cuento de ficción, se titula "La última pregunta", la pregunta extrañamente es si es posible revertir masivamente el nivel de entropía del universo. La pregunta se le hace a una computadora analógica, es extraño imaginar una computadora analógica, no sé en qué estaba pensando Isaac, todas las computadoras son digitales. Y es que según el cuento, la respuesta a esa pregunta solo se obtiene hasta que las estrellas se apagan, la humanidad y su mente colectiva se fusiona con el ordenador analógico y lo único que permanece es precisamente esa computadora analógica... que durante quién sabe cuánto tiempo pondera y estudia cómo invertir la entropía del universo y volverlo a encender. Lo que más me perturba es que encuentra una manera de hacerlo y finalmente lo hace, lo que irradia su conciencia por todo el universo y se hace la luz. ¡Boom! Creo que nunca me debí haber hecho esa pregunta.
