Decidí no escucharme más. Decidí ignorarme, callar las voces, imaginar que presiono el botón de mudo. El mundo parece tan bello enmudecido. Y decidí ignorar también que este cuerpo es mío, para poder sentirlo como lo que es... un vehículo, un capullo.
Decidí cambiar el foco de atención, parar la oreja, cerrar los ojos y mirar bien adentro.
"...el cubo en el que vivía se convirtió en paisaje"